El proyecto, promovido por el Obispado de Urgell, cuenta con una superficie de 5.800 metros cuadrados en proceso de rehabilitación. La gestión será responsabilidad de la Fundación de las Hermanas Hospitalarias Sant Boi, con el objetivo de cubrir necesidades en salud mental, daño cerebral y cuidados paliativos.
“"Lo que se quiere es normalizar a las personas en su vida en un régimen abierto, en el que salgan libremente de la comunidad y participen de todas las actividades."
Las instalaciones dispondrán de un espacio multidisciplinar denominado Ágora y capacidad para 97 usuarios. El obispo Josep-Lluís Serrano visitó recientemente las obras, destacando que el centro priorizará la contratación de personal local para fomentar el empleo en la comarca del Alt Urgell.




