La medida ha reactivado las protestas vecinales en los ocho municipios implicados. Los afectados consideran abusivo el nuevo importe, que supone 60 euros más que el año anterior, y denuncian un agravio comparativo con el norte de la comarca. En diversos puntos se han instalado pancartas con el lema Taxa vergonya escombraries para visibilizar el descontento.
“"Nos hemos visto obligados a hacerlo porque este año pasado ha entrado en vigor una nueva normativa de la Unión Europea."
Desde la MIGRAUM, su presidente Joan Puig argumenta que el coste es elevado debido a la dispersión de núcleos como Taús o Bóixols y la necesidad de pagar un vertedero externo en el Urgellet. La entidad revisará ahora los padrones municipales para asegurar que todos los usuarios paguen correctamente y evitar nuevas subidas drásticas en el futuro.




