La jornada de protesta comenzó a primera hora de la mañana con una marcha entre la capital del Alt Urgell y Castellciutat. Esta acción provocó cortes intermitentes en la vía N-260 para visibilizar el malestar del colectivo, que denuncia una pérdida constante de poder adquisitivo y una sobrecarga de tareas administrativas.
“"El Departamento de Educación tiene una óptica metropolitana que no tiene en cuenta las problemáticas específicas de la educación rural."
Los sindicatos convocantes, entre ellos USTEC-STEs, ASPEPC-SPS, la CGT y la Intersindical, han puesto el foco en las Zonas Escolares Rurales (ZER). Según los manifestantes, estos centros sufren una falta crónica de personal especialista y dificultades para cubrir sustituciones.
Además de las reivindicaciones territoriales, los trabajadores han criticado los servicios mínimos impuestos por la Generalitat de Catalunya, calificándolos de abusivos y contrarios al derecho de huelga.




