Las nevadas de este invierno y el desgaste acumulado de los últimos años han hecho aflorar numerosos baches en la carretera N-260, especialmente en el tramo que une la Cerdanya con el Alt Urgell. En algunos puntos, el estado del firme es tan deficiente que la vía se parece más a una pista forestal que a una carretera nacional, una situación que preocupa a los ayuntamientos de Montellà i Martinet y el Pont de Bar.
“"Los baches vuelven a salir y, por lo tanto, hace falta una solución. A un vecino del municipio se le desenganchó el remolque de su coche por el estado del firme."
Las alcaldesas Roser Bombardó y Rosa Andorrà reclaman una actuación urgente para acabar con los múltiples hoyos aparecidos en los últimos dos meses. Aunque la Subdelegación del Gobierno en Lleida ha indicado que debe esperarse al buen tiempo, las representantes locales exigen una reparación rápida por el peligro que supone para la circulación.
Por otro lado, ambas alcaldesas también han lamentado el retraso en las obras para pasar el cable de fibra óptica por el arcén de la N-260. Pese al acuerdo alcanzado hace un año, el despliegue de la red de la Generalitat de Catalunya sigue parado, lo que perjudica la conectividad de los vecinos del Pirineo.




