Los actos comenzaron el lunes por la noche con un desfile de disfraces frente al Ayuntamiento de Oliana, donde participaron más de doscientas personas repartidas en diez grupos. La originalidad marcó la jornada, con temáticas que oscilaron entre la actualidad social y el mundo fantástico.
“"Nosotros lo que queremos hacer es un carnaval para la gente del pueblo y buscamos actividades que hagan que los vecinos salgan a la calle."
Hoy martes, unas cuatrocientas personas se han reunido para compartir un menú tradicional adaptado a los nuevos tiempos, compuesto por ensaladas, trinxat y embutidos locales. Esta comida popular sigue siendo uno de los pilares de la festividad en la localidad.
El ciclo festivo en el Alt Urgell concluirá este Miércoles de Ceniza con el entierro de la sardina y la quema del rey Carnestoltes, actos que pondrán fin a las celebraciones en todo el Pirineo.




