Según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), el pantano de Oliana ha activado su aliviadero para liberar 31 metros cúbicos por segundo. A esta cifra se suman otros 55 metros cúbicos que la empresa Endesa deriva a través de las turbinas de su central.
Esta maniobra busca gestionar el incremento de reservas provocado por las últimas precipitaciones y el deshielo en los valles del Segre y el Noguera Pallaresa. Río abajo, el embalse de Rialb también ha abierto sus desagües de fondo para evacuar 66 metros cúbicos por segundo.
El aumento del caudal es visible en Balaguer y Lleida. Paralelamente, se está derivando agua hacia el canal Segarra-Garrigues para llenar el pantano de L'Albagès, que almacena ya 14 hectómetros cúbicos.




