A más de 2.000 metros de altura, el chef Oriol Castro, del restaurante Disfrutar, ha sorprendido con una creación inspirada en la lana, cerrando unas jornadas donde el territorio ha sido el eje central de todas las elaboraciones.
Profesionales de la comarca como Eli Farrero o Míriam Oliva han compartido escenario con figuras como Oriol Balaguer, quien presentó una escultura de chocolate inspirada en el románico de la zona. El evento ha servido para reivindicar la ganadería sostenible y los productos autóctonos de la Alta Ribagorça.
“"Cocinar también es gestionar el territorio y preservar el paisaje a través de la ganadería sostenible."
El encuentro, apoyado por FGC y la Generalitat de Catalunya, ha reafirmado el compromiso con la proyección internacional de la gastronomía pirenaica y su patrimonio cultural.




