La Vall de Boí, en la Alta Ribagorça, será el escenario de un proyecto innovador para combatir los efectos del cambio climático. La iniciativa, impulsada por el Departamento de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, se centrará en la mejora de la protección frente a lluvias torrenciales y otros fenómenos extremos.
Las actuaciones se llevarán a cabo en tres barrancos del municipio: Remediano, Arenys y Ribampietro. El objetivo es disminuir la vulnerabilidad de los núcleos de población expuestos a riesgos hidrometeorológicos, aprovechando los procesos naturales para proteger a la población y mejorar la capacidad de adaptación del territorio.
Este proyecto pionero cuenta con financiación del Fons Climàtic de la Generalitat, con 291.593,76 euros, y del proyecto europeo Life Pyrenees4Clima, que aporta 276.673,72 euros, sumando un presupuesto global de 568.267,48 euros para el periodo 2026-2028.
Las obras irán acompañadas de acciones de divulgación y sensibilización para la población local, incluyendo jornadas informativas y talleres sobre técnicas de plantación. Estas actividades dan continuidad a trabajos previos como la creación de un vivero de especies forestales y talleres escolares.
La actuación se enmarca dentro del programa europeo Life Pyrenees4Clima, liderado por el Consorcio de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP) y el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC), que busca acelerar la adaptación al cambio climático en los Pirineos.
La Vall de Boí ya tiene experiencia en soluciones basadas en la naturaleza, como demuestra el proyecto Phusicos en el barranco de Erill la Vall, que sirvió para reducir el riesgo de desprendimientos y aludes asociados a las lluvias intensas.




