566 alumnos de Anoia afrontan las PAU con controles de móviles

Las pruebas de acceso a la universidad se realizan en los campus de la UdL en Igualada, con novedades en la vigilancia electrónica.

Imagen genérica de estudiantes haciendo exámenes.
IA

Imagen genérica de estudiantes haciendo exámenes.

Un total de 566 estudiantes de Anoia han comenzado este martes las pruebas de acceso a la universidad (PAU) en los campus de la Universitat de Lleida en Igualada, unas jornadas que se alargarán hasta el jueves.

Los estudiantes afrontan las pruebas con una mezcla de nervios, angustia y alivio tras los primeros exámenes. Estas pruebas son decisivas para acceder al grado universitario deseado a partir de septiembre. Los edificios de la Universitat de Lleida en Igualada, tanto el Campus del Passeig como el del Pla de la Massa, concentran la actividad académica y estudiantil durante estos días.
Las sensaciones generales tras el primer examen, el de lengua castellana y literatura, han sido positivas. Muchos alumnos percibieron la prueba como asequible y sin grandes sorpresas. Este primer contacto con las PAU suele ser un momento clave para romper el hielo después de semanas de intensa preparación. La presión por las notas de corte es alta, ya que la calificación final, combinada con el expediente de bachillerato, determinará el acceso a los grados más demandados.
Una de las novedades destacadas de esta selectividad son los controles aleatorios de dispositivos electrónicos. En Igualada, se realizó una auditoría con un aparato detector de móviles en el Campus del Passeig. Según Martí Puigduran, presidente de uno de los tribunales, la prueba fue bien y no alteró el funcionamiento del examen. El sistema identifica posibles dispositivos encendidos y activa una vigilancia intensiva en la zona, pero no requisará el teléfono automáticamente.
Esta medida, que también se implementó en Manresa después de Igualada, pretende reforzar el control sobre el uso indebido de móviles y relojes inteligentes durante los exámenes. La tecnología, que puede ser una herramienta de ayuda, también representa un reto para garantizar la integridad de las pruebas.
El inicio de la selectividad también estuvo marcado por la posibilidad de flexibilidad debido a la huelga docente y la visita papal. Los tribunales recibieron instrucciones para ser permisivos con retrasos justificados. Abel Valverde, presidente de otro tribunal en Igualada, confirmó que las indicaciones eran claras, aunque en Anoia la jornada transcurrió con normalidad, sin retrasos destacados.
La primera jornada de las PAU en Anoia se desarrolló sin incidencias relevantes, más allá de los nervios habituales. Los estudiantes afrontan ahora la recta final de los exámenes, con la mirada puesta en el jueves por la tarde, cuando podrán dar por cerrada la selectividad y empezar a pensar en las notas y su futuro universitario.