La resolución aprobada pretende detener la degradación de estas edificaciones industriales y fomentar su reconocimiento como activos históricos. Se constituirá una comisión con la Diputación de Barcelona para elaborar un Plan Director que garantice su mantenimiento y viabilidad futura.
“"Los molinos papeleros son historia viva de la industrialización catalana. No podemos permitir que se pierdan."
El texto también incluye el respaldo a la candidatura del Museo Molino Papelero de Capellades para que estos molinos sean incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, destacando su valor arquitectónico y social.




