Los datos oficiales indican que la capital de la Anoia contabilizó 1.801 delitos frente a los 1.869 del año anterior. Esta reducción sigue la estela de la provincia de Barcelona y del conjunto de Cataluña, donde la delincuencia ha bajado un 2,9%.
El informe destaca la caída del 41% en los robos con fuerza en domicilios y un descenso del 35,3% en el tráfico de drogas. Por el contrario, los delitos contra la libertad sexual han sufrido un incremento preocupante del 60%, con un repunte específico en las agresiones sexuales con penetración.




