La medida se ha adoptado tras consultar los pronósticos del tiempo para el 7 de marzo, fecha inicialmente prevista. El objetivo es garantizar que la actividad comercial se desarrolle con normalidad y que el público pueda pasear por las calles sin paraguas.
El evento, organizado con el apoyo del Ayuntamiento de Igualada, convierte el núcleo urbano en un mercado exterior. Los comercios instalan sus puestos en el Passeig Verdaguer y otras zonas céntricas para liquidar el stock de invierno con ofertas especiales.




