La polémica surgió a raíz de la denuncia de Poble Actiu, que reclamó explicaciones al gobierno de Igualada por haber destinado 4.000 euros de fondos públicos a una cena de celebración por el éxito del Igualada HC en la consecución de la WSE Cup.
“"Fue una muestra de apoyo incondicional al esfuerzo de los jugadores y de la directiva, y un retorno merecido por el trabajo bien hecho y con retorno para la ciudad."
El gobierno local, aunque no hizo mención directa al coste exacto de la cena, enfatizó el retorno económico que supuso para la capital de la Anoia la organización de las finales europeas de hockey.
Según el ejecutivo, el evento generó un “importante impacto económico positivo” para el comercio, la hostelería y los servicios locales. Además, aseguraron que el gasto generado por la celebración de estos grandes eventos deportivos estuvo íntegramente cubierto por subvenciones de otras administraciones, citando a la Diputació de Barcelona y la Generalitat.




