La retirada de la depresión Oriana ha permitido que las rachas de viento disminuyan en gran parte de Cataluña, aunque durante las primeras horas de la jornada todavía se han registrado rachas fuertes en las zonas altas del Pirineo. La previsión del Meteocat indica la llegada de un frente atlántico que traerá más nubosidad.
En cuanto a la nieve, se espera que la cota suba progresivamente de los 1.600 hasta los 1.800 metros. Las nevadas se reactivarán de cara al anochecer con la entrada de un nuevo frente frío, especialmente en la cara norte. A pesar de este ambiente invernal, las temperaturas tenderán a subir en la mayoría de las comarcas de Lleida.
La situación más crítica se encuentra en las zonas de montaña. El peligro de aludes es de 4 sobre 5 en el Arán y al norte del Pallars Sobirà, mientras que en las cuencas de la Ribagorçana y la Pallaresa el riesgo se mantiene en un nivel 3 marcado.




