El plan de choque busca prevenir desprendimientos y socavones en las carreteras de montaña, garantizando la conectividad de municipios que sufrieron aislamientos este invierno. Las actuaciones se focalizarán en puntos críticos de la Vall de Cardós y el Pallars Sobirà.
“"Hay que acabar con el abandono de las carreteras pirenaicas e invertir en mejoras y mantenimiento."
La movilidad se reforzará con 21 millones de euros destinados a la red de autobuses, cubriendo la demanda en la Cerdanya y el Alt Urgell. Además, se mantendrán las bonificaciones del 50% en los abonos de transporte durante toda la legislatura.




