El urogallo del Pirineo, en peligro: menos de 250 machos censados

La población de urogallo en Cataluña ha caído a menos de la mitad en 20 años, y se intensifican las medidas de vigilancia y protección.

Imagen de un urogallo macho en un bosque del Pirineo.
IA

Imagen de un urogallo macho en un bosque del Pirineo.

La población de urogallo en los bosques catalanes se ha reducido drásticamente, con menos de 245 machos censados actualmente, menos de la mitad que hace dos décadas. La Generalitat y el Conselh Generau d'Aran intensifican las medidas para proteger la especie.

El urogallo, también conocido como gallo de bosque o gallo salvaje, se encuentra en una situación crítica en el Pirineo, con una tendencia a la baja año tras año. Los 245 machos que aún habitan los bosques catalanes representan menos de la mitad de los ejemplares registrados hace 20 años, poniendo en riesgo la supervivencia de la especie.
Para intentar frenar esta regresión, la Generalitat y el Conselh Generau d'Aran han intensificado durante la primavera las tareas de vigilancia y seguimiento. Una de las novedades de este año es la monitorización de los puntos de canto de los machos, cruciales para atraer a las hembras durante la época de apareamiento. Se instalarán cámaras para detectar accesos no autorizados a estas zonas sensibles, con carteles informativos advirtiendo de la videovigilancia.
Los llamados "cantaderos" son los lugares donde los machos se concentran para atraer a las hembras. Cualquier molestia por parte de humanos o depredadores puede alterar gravemente el proceso reproductivo. Por ello, los esfuerzos se centran en proteger estos espacios. "Se pueden controlar los accesos. También se intensificarán las campañas de concienciación sobre el impacto que actividades como la fotografía furtiva pueden tener en la dinámica de apareamientos", explica Ivan Afonso, jefe del Área de Medio Ambiente del Conselh Generau.
El urogallo tiene una probabilidad de extinción superior al 50% en los próximos 40 años si no se abordan las amenazas. El último censo general, realizado en 2025, reveló una pérdida anual del 3% de la población. Según Afonso, "en el Valle de Arán y en la zona alta del Pallars es donde la especie aún resiste, pero en algunas zonas del Prepirineo ya ha desaparecido".
Además de la presencia humana, los depredadores como la marta, la garduña y el zorro representan otra amenaza importante. Se está estudiando la posibilidad de ofrecer alimento alternativo a estos animales para reducir el consumo de huevos de urogallo y aumentar la supervivencia de los polluelos. Esta medida ha demostrado ser efectiva en Escocia, incrementando la supervivencia hasta un 130%.
La normativa catalana vigente prevé sanciones de hasta 3.000 euros para aquellos que molesten intencionadamente especies en peligro de extinción como el urogallo.