La medida surge tras la propuesta de la mesa consultiva de equipamientos del año pasado. Se busca que los visitantes reconozcan fácilmente los espacios que difunden el patrimonio local. El diseño, ya implementado en lugares como la Central de Talarn, sigue una estética moderna que aporta solidez visual al conjunto del proyecto.
Este proceso de señalización refuerza el vínculo entre los distintos espacios y mejora su visibilidad conjunta. La iniciativa ha sido posible gracias a la financiación del Institut per al Desenvolupament de l'Alt Pirineu i Aran (IDAPA), permitiendo avanzar hacia una programación coordinada de actividades culturales y turísticas.




