El nuevo equipamiento, con un coste de 33.275 euros, integra capacidades de reanimación completa y monitorización avanzada. Gracias a la tecnología ResusView, el personal médico puede controlar la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno de forma precisa y segura.
“"Este equipamiento es fundamental para prevenir complicaciones y asegurar un inicio de vida en condiciones dignas y seguras."
El diseño de la cuna, siempre en modo de cama abierta, permite que los padres puedan sentarse cerca y mantener el contacto físico, fomentando el vínculo afectivo esencial durante los primeros días de vida del bebé en el entorno hospitalario.
Además de los módulos de reanimación y electrocardiograma, el sistema permite monitorizar la temperatura del recién nacido mediante sondas específicas, garantizando un control constante en situaciones de vulnerabilidad clínica.




