La medida, propuesta por el gobierno de Arán y apoyada por la mayoría de los grupos parlamentarios, busca que el Conselh Generau d'Aran no sea asimilado jurídicamente a un ayuntamiento o ente local común. Esta distinción es clave para que la máxima institución aranesa ejerza sus competencias según el Estatuto de Autonomía.
La reforma del Decreto 2/2003 de la Ley municipal y de régimen local de Cataluña garantiza que la legislación local general solo se aplique en Arán en ausencia de una regulación específica, blindando así su autonomía política y organizativa.
“"Hoy es un día histórico para Arán porque hemos dado un paso definitivo para que el reconocimiento de la singularidad aranesa sea, de verdad y en la práctica, útil para nuestra ciudadanía."
Según ha explicado la síndica Maria Vergés, la gestión de servicios como la salud se veía limitada por normativas pensadas para municipios. Con este cambio, se reconoce que el autogobierno de Arán tiene un carácter político que debe prevalecer sobre las estructuras administrativas locales ordinarias.




