La iniciativa se ha implementado en 30 municipios, alcanzando 271 núcleos de población afectados por el envejecimiento y las dificultades de acceso a servicios. Se han realizado 393 acciones comunitarias y se ha empleado un sistema de Big Data para identificar a 2.845 personas en riesgo.
“"Hemos situado a las comarcas de montaña al frente de la innovación social, adaptándonos a las peculiaridades de cada territorio."
Según la Universidad de Lleida, el 85% de los participantes ha mejorado su bienestar emocional. El proyecto ha involucrado a 247 agentes comunitarios, incluyendo farmacias y comercios locales, que funcionan como antenas de proximidad para detectar necesidades.




