Según el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña (ICGC), el peligro actual es marcado (nivel 3) pero se espera que aumente a fuerte (nivel 4) durante el sábado. Esta situación se debe a las nevadas abundantes y a las rachas de viento en cotas altas.
Los expertos advierten que los aludes pueden desencadenarse de forma natural o por el paso de esquiadores, especialmente por encima del límite del bosque. Los espesores de nieve oscilan entre los 110 y 190 centímetros en el norte del Aran y el Pallars Sobirà.
Además del riesgo de nieve, se espera el fenómeno del ventisquero, que reducirá drásticamente la visibilidad. Las autoridades recomiendan extremar la prudencia y evitar actividades de montaña en zonas expuestas.




