La caída de sedimentos y piedras se localiza en la Val d'Aran. Durante la mañana de este jueves, especialistas han iniciado las tareas de evaluación para decidir si se puede reabrir la vía de forma parcial con paso alternativo o si el riesgo de nuevos desprendimientos obliga a un cierre prolongado.
Para evitar el paso de curiosos y garantizar la seguridad en la zona de trabajo, se ha bloqueado el acceso con una montaña de nieve y maquinaria. Las autoridades locales han alertado de que varios conductores han ignorado los paneles informativos que indican que el puerto está cerrado.




