Las nuevas unidades funcionan mediante placas solares y disponen de un mecanismo de compactación que minimiza el volumen de los desechos. Este avance tecnológico incrementa la capacidad de almacenamiento y reduce la necesidad de vaciado constante por parte de los operarios municipales.
Gracias a sensores integrados, el sistema avisa automáticamente al servicio de limpieza cuando las papeleras están próximas a llenarse. Esta monitorización permite organizar mejor las rutas de recogida, especialmente en las zonas de mayor afluencia turística de la capital de la Val d'Aran.
“"Las papeleras están pensadas para pequeños residuos y no para la basura doméstica."
El proyecto también contempla la mejora estética del mobiliario urbano, permitiendo personalizar el diseño exterior de los contenedores. Desde el Ayuntamiento se ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para que no se depositen bolsas de basura doméstica en estos nuevos dispositivos.




