Los datos extraídos del registrador del tren R4, que colisionó contra el muro caído a la altura de Gelida, han confirmado las circunstancias extremas del accidente. Esta información técnica subraya la imposibilidad práctica de la tripulación de evitar la colisión, dado que el tiempo de reacción disponible era mínimo.
Paralelamente, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ofreció detalles sobre la responsabilidad de la infraestructura. Puente explicó que el muro que cedió era responsabilidad directa de Carreteras y no de Adif, el organismo gestor de la infraestructura ferroviaria.
El ministro también añadió que la estructura había sido objeto de tres inspecciones diferentes entre los años 2023 y 2025, sin que se hubieran detectado problemas estructurales inminentes que hicieran prever el colapso que provocó el accidente. Esta información es clave para la investigación en curso sobre las causas de la caída.




