La protesta, organizada por colectivos como Acció Lila y Arran, se ha desarrollado bajo una lluvia constante desde el Instituto Lluís de Peguera. Los asistentes han recorrido el paseo Pere III portando pancartas con lemas revolucionarios y antifascistas en un ambiente mayoritariamente juvenil.
Al llegar a la sede de Junts per Manresa en el paseo de la República, varios manifestantes han roto el cristal de la entrada y han realizado pintadas contra la formación. Las críticas se han centrado en la figura de Ramon Bacardit, a quien los convocantes vinculan con un giro ideológico hacia la derecha.
La movilización ha finalizado en la plaza Major tras pasar por la plaza Neus Català, donde se han colgado monigotes de líderes internacionales. El acto ha concluido con la quema de cartones y consignas a favor de la lucha feminista.




