Las tareas de desmantelamiento se están llevando a cabo con la ayuda de andamios y plataformas elevadoras para garantizar la seguridad de los trabajadores. Actualmente, ya se ha derribado la terraza y la tercera planta del edificio. Una de las máquinas, ubicada en la travessia dels Drets, permite realizar el derribo desde el interior, evidenciando que la estructura interna ha quedado prácticamente inexistente.
La prioridad de los trabajos es preservar la integridad de las paredes medianeras con los edificios vecinos, concretamente los números 25 y 29. Estos inmuebles continúan desalojados a la espera de que finalice el derribo del número 27 y se pueda realizar una inspección técnica detallada de su estabilidad.
Han pasado ya 15 días desde el siniestro y las familias afectadas continúan sin poder regresar a sus hogares. Muchos de los residentes se encuentran alojados en el Alberg de Joventut del Carme de Manresa, o bien en casas de familiares, mientras buscan alternativas residenciales.




