La intervención busca restablecer la seguridad en uno de los accesos principales al municipio. El desprendimiento, ocurrido a los pies del Castillo de Cardona, afectó a una estructura de ocho metros de altura, causando daños en vehículos y servicios eléctricos.
“"La prioridad absoluta es garantizar la seguridad de las personas y actuar con la máxima rapidez y rigor ante una situación sobrevenida."
Las obras emplearán piedra natural para asegurar la integración con el entorno histórico. El consistorio ha recuperado las rocas originales para su reutilización, respetando el origen centenario de la estructura, vinculada a la antigua muralla de la villa.




