El juicio ha comenzado con un acuerdo de conformidad donde los 17 acusados han admitido los hechos. El abogado Francisco Comitre ha aceptado una condena de cuatro años y siete mesos de cárcel, además de una inhabilitación de ocho años. Por su parte, el notario Enrique Peña también ha reconocido su implicación en el entramado criminal.
El método utilizado consistía en ofrecer préstamos a personas con deudas que, sin saberlo, acababan firmando la venta de sus propiedades. En el Bages, se detectaron estafas en Manresa y Súria, donde los inmuebles eran transferidos rápidamente a sociedades pantalla para evitar su recuperación.
Las víctimas pensaban que firmaban un préstamo y, en realidad, lo que hacían era vender sus pisos.
Aunque las ventas han sido anuladas, el calvario judicial sigue para fijar las indemnizaciones. El caso también vincula a Albert Segarra, actualmente preso en Tailandia, quien formó parte de una lista electoral en Manresa en 2007.




