El dispositivo policial, que ha comenzado a primera hora de este 26 de febrero, se ha dirigido a un inmueble de la calle Anaïs Nin. Los indicios apuntan a que el interior albergaba una infraestructura dedicada a la generación de activos digitales mediante un consumo ilícito de energía.
En el registro han participado unidades de la ARRO y agentes de la policía judicial. Por ahora, las autoridades no han informado sobre detenciones, mientras los técnicos evalúan el alcance del fraude cometido en esta zona industrial del Bages.




