El balance de criminalidad destaca una bajada en los delitos que más afectan a la percepción de inseguridad, como los robos con intimidación. No obstante, los hurtos han subido, un fenómeno que el consistorio vincula a la dificultad de vigilancia permanente en todos los establecimientos comerciales.
“"Las cifras demuestran que Manresa continúa siendo una ciudad muy segura. Seguiremos trabajando para que así sea."
Sobre los delitos sexuales, los datos de los Mossos d'Esquadra indican que la inmensa mayoría se producen en el ámbito privado. En concreto, casi el 96% de las agresiones fueron cometidas por personas del entorno cercano de la víctima, lo que limita la capacidad de actuación policial preventiva.




