A diferencia del tramo sur, que volverá a la normalidad el 16 de marzo, el sector norte depende de que Adif finalice las actuaciones de urgencia en muros y laderas. Los trabajos se centran en puntos sensibles como Castellbell i el Vilar, donde la estabilidad del terreno obliga a circular con limitaciones de velocidad.
Los usuarios deben realizar transbordos en Terrassa para llegar a Barcelona, utilizando trenes lanzadera o el servicio complementario de autobuses. Esta situación es consecuencia directa del siniestro ocurrido en Gelida el 20 de enero, que ha derivado en múltiples inspecciones técnicas en toda la red.




