La medida, anunciada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sigue el ejemplo de países como Australia, Suecia y Francia. El objetivo es establecer límites al uso de aplicaciones como TikTok, Instagram, YouTube o X, una demanda histórica de muchos profesionales de la salud mental.
“"Prohibir las redes sociales a los menores de 16 años es una medida controvertida, pero necesaria."
Cristina Junyent, psicóloga y docente en UManresa, enfatiza que el acceso ilimitado antes de esta edad es peligroso, ya que existen evidencias de que puede provocar adicciones, falta de atención y malos usos como el ciberacoso. Señala que los menores reciben mensajes que no pueden interpretar correctamente debido a su inmadurez.
“"Es necesario proteger el cerebro de los menores."
Dominica Díez, de la Fundación Althaia y profesora asociada de la UVic-UCC, confirma que la exposición prolongada aumenta las tasas de depresión, ansiedad y baja autoestima. Las familias, como Pilar de Sant Joan de Vilatorrada, también celebran la iniciativa, indicando que los menores no son conscientes del peligro que suponen estas plataformas y que el control parental es cada vez más complicado.




