Los usuarios de la línea 126 denuncian que los vehículos presentan neumáticos desgastados, cristales rotos y sistemas de retención defectuosos. La indignación creció tras el siniestro de enero, donde varios menores sufrieron latigazos cervicales sin que la empresa activara ningún protocolo de información hacia las familias.
“"Tuvieron un accidente y ni nos avisaron. Pedimos una empresa seria que dé un buen servicio."
El alcalde Juan Jurado ha solicitado al Consell Comarcal del Baix Llobregat que sancione a la concesionaria o rescinda el contrato. El servicio cubre a centros como Pau Vila, Les Roques Blaves y los institutos El Cairat y El Castell, sumando más de 230 usuarios este curso.




