La nueva gestión incrementará la oferta entre Lleida y Cervera, alcanzando las 14 circulaciones diarias por sentido. El despliegue contará con nuevos trenes, cuya llegada está prevista para el mes de abril, tras los procesos de homologación iniciados a principios de año. Este cambio busca paliar los problemas de fiabilidad registrados recientemente en la red ferroviaria catalana.
Además de la explotación comercial, FGC se encargará de la gestión de estaciones clave en el Bages, como Rajadell y Aguilar de Segarra, y en la Anoia. El proyecto incluye la modernización de los sistemas de venta de billetes y la mejora de la atención al pasajero, siguiendo el estándar de calidad de otras líneas gestionadas por la Generalitat.




