Los operarios de FGC han trabajado intensamente durante toda la noche del sábado al domingo para reparar el tramo afectado del conocido como "tren de la potasa". La infraestructura había sido desmontada el día anterior por un grupo de activistas de Revoltes de la Terra, en el marco de una protesta contra la empresa ICL.
“"Se presentará denuncia, los hechos son muy graves. La protesta es legítima, pero esta acción es punible. Es un sabotaje."
Además de la denuncia por parte de la Generalitat, el Ayuntamiento de Callús también ha manifestado su intención de denunciar los desperfectos ocasionados en el municipio durante la misma protesta. Se han registrado daños en un muro y la creación de barricadas con piedras y ramas en la carretera del cementerio.




