La operación policial tuvo lugar en el polígono Les Vives, donde se intervinieron 88 máquinas de minado. La investigación comenzó en octubre tras detectarse un consumo energético anómalo en la zona industrial.
El responsable, un hombre de 34 años, declaró este lunes en los juzgados de Manresa acusado de un delito de defraudación de fluido eléctrico que ponía en riesgo la seguridad del edificio.




