La huelga del sector ferroviario se inició la mañana de este lunes sin que se cumpliera la totalidad de los servicios mínimos programados, según confirmaron fuentes de Renfe. Ante las "afectaciones" provocadas por el paro, la compañía recomendó el uso de transportes alternativos. En la estación de Manresa, aunque los servicios mínimos de maquinistas se cumplieron, se registraron importantes retrasos.
La mañana estuvo marcada por el caos y la desinformación en la capital del Bages. A las 7 de la mañana no había salido ningún tren ni autobús, y la estación estaba llena de pasajeros que reclamaban información. El personal de Renfe presente no disponía de datos claros y tuvo que consultar a los maquinistas sobre la hora de salida. Las pantallas de información permanecieron permanentemente en negro.
Finalmente, el primer tren, previsto a las 6:58 horas, salió con 20 minutos de retraso. Poco después, salió un segundo convoy prácticamente vacío. A las siete y media comenzaron a llegar autobuses, un servicio que inicialmente no estaba previsto. Esta situación generó escenas de confusión, como cuando se hizo bajar a la gente de un bus medio lleno para subir rápidamente a un tren anunciado de repente.
“"Hay que tomárselo con estoicismo."
Este paro es el primero de tres jornadas de huelga convocadas para reclamar más personal y medidas de seguridad en las vías, manteniéndose abiertas las vías de negociación con el Ministerio de Transportes. La convocatoria llega tras los accidentes mortales de Adamuz y Gelida y afecta a más de mil maquinistas en Cataluña, incluyendo también personal de intervención, estaciones y administración.




