El corte del servicio de Rodalies de Renfe causó graves afectaciones en la movilidad de los usuarios, especialmente estudiantes y trabajadores que dependen del tren para desplazarse. En la estación de Manresa, la incertidumbre y la falta de información marcaron la jornada.
Fátima, trabajadora en el Ayuntamiento de Terrassa, describió su desplazamiento como "una auténtica odisea". La vuelta a casa fue especialmente complicada, ya que tuvo que combinar ferrocarriles hasta Sant Cugat, otro trayecto hasta la UAB y, finalmente, un autobús hasta Manresa.
“"He tardado tres horas en llegar a casa."
Las líneas de Rodalies comenzaron a operar de nuevo a partir de las 17 horas, aunque la R4 Sur (entre Sant Sadurní y Martorell) y la R11 (vía 2 entre Caldes y Girona) continuaron con restricciones. Así lo comunicó Adif a la consejera de Territorio, Sílvia Paneque.
La falta de alternativas de transporte desde el Bages hacia Terrassa fue un punto crítico, ya que ni los Ferrocarrils de la Generalitat ni ningún servicio de autobús directo se habían habilitado. La estudiante Paula de la Universidad Politécnica de Terrassa lamentó su "sensación de indefensión" en plena época de exámenes.




