La obra, que incluyó la colaboración del CordHomes d'Osona, se vio afectada por la coincidencia con la Feria de la Aixada, lo que mermó la presencia de público en la sala manresana. El espectáculo profundiza en la figura del noble feudal, un mito clave de la cultura catalana.
Basándose en textos de Jacint Verdaguer y Joan Maragall, el montaje ofrece una visión romántica donde el protagonista encuentra la redención. La crítica ha alabado la presencia escénica de Crosas y la dirección musical de Camp en esta pieza de gran formato.




