La carrera de Miguel Carnicero en el mundo del fitness comenzó de forma inesperada tras superar una depresión. Siguiendo el consejo médico de cambiar de estilo de vida, descubrió en el ejercicio una fuente de energía que le llevó a formarse profesionalmente en Barcelona en diversas disciplinas deportivas y nutrición.
“"La música, el ritmo y el esfuerzo físico crean una combinación muy potente. Es una mezcla de emoción y esfuerzo dosificados, como la vida misma."
En sus clases, la música marca la cadencia de un esfuerzo que busca la desconexión mental. Carnicero destaca que el spinning es apto para cualquier perfil, ya que permite adaptar la intensidad individualmente, fomentando la mejora física progresiva y la autonomía en actividades cotidianas como el senderismo.




