La protesta, iniciada el 18 de abril de 2026, tiene como objetivo principal poner de manifiesto las consecuencias de la actividad minera de potasa. Durante la noche y la mañana, los participantes han organizado diversas actividades, incluyendo talleres y charlas, para profundizar en las implicaciones ambientales de la minería y compartir experiencias de lucha en defensa del medio ambiente.
A lo largo del día, se ha previsto una marcha lenta y una acción directa a los pies del vertedero de Sallent, uno de los puntos clave de la denuncia. Los organizadores subrayan que, a pesar de las sentencias judiciales que obligan a la restauración de los vertederos salinos, estos continúan acumulándose, acelerando la salinización del río y afectando gravemente los ecosistemas acuáticos.
“"Las montañas de vertederos salinos continúan acumulándose a pesar de las sentencias judiciales que obligan a restaurarlas. Alertan que este hecho acelera la salinización del río, con un impacto directo sobre los ecosistemas acuáticos."
Además de la cuestión ambiental, la movilización también busca denunciar los vínculos de la empresa ICL con Israel, expresando al mismo tiempo su apoyo al pueblo palestino.




