El suceso tuvo lugar el 23 de abril, cuando agentes de la unidad penitenciaria de los Mossos d'Esquadra se dirigían hacia Barcelona con un preso. Un vehículo los adelantó a gran velocidad y se detuvo en el arcén de la carretera, activando los intermitentes para pedir auxilio.
Al acercarse, el conductor explicó que su pareja, que viajaba con él, había roto aguas y no llegarían a tiempo al hospital. Ante la inminente situación, los agentes solicitaron apoyo a una unidad de tráfico y procedieron a asistir a la madre en el parto.
Tras el nacimiento, tanto la madre como el recién nacido fueron trasladados en buen estado al Hospital Sant Joan de Déu de Manresa. El bebé ha sido llamado Àreu.




