La iniciativa parlamentaria surge tras la decisión del Juzgado de Instancia número 5 de Manresa de archivar la denuncia contra un miembro de la ANC. El juez Ramon Landa determinó que no hubo agresión voluntaria a un agente, contradiciendo la versión oficial que mantenía la dirección de la policía autonómica.
Las imágenes analizadas durante la instrucción muestran que el golpe recibido por un cabo fue fortuito. Trapero había asegurado previamente que el manifestante portaba una 'defensa extensible', cuando en realidad se trataba del mástil de una bandera. Los partidos consideran que estas afirmaciones buscaban criminalizar la protesta.
Además de la comparecencia del director general, algunos grupos plantean la reprobación de la consellera Núria Parlon. El despliegue policial en el monasterio durante el Milenario de Cataluña incluyó fuertes restricciones de paso y la identificación de una docena de personas.




