Más de 300 personas se concentraron dentro y en los alrededores del Bloc 8 de Manresa la mañana del lunes, lo que obligó a la comitiva judicial a abandonar el lugar. Este es el tercer intento fallido de ejecutar el lanzamiento del inmueble, ocupado por ocho familias, incluyendo ocho menores.
“"Se ha parado por la lucha y la presión popular."
Desde primeras horas del día, se desplegó un importante dispositivo policial, con cerca de una veintena de vehículos del ARRO de los Mossos d’Esquadra. La PAHC Bages convocó la concentración, con un centenar de personas que pasaron la noche en el edificio y unas 200 más concentradas en la entrada.
Yuli, la residente que iba a ser desalojada, expresó su agradecimiento e hizo un llamamiento a “seguir luchando” para que el inmueble pase a manos del Ayuntamiento y deje de pertenecer al fondo buitre. El TSJC había informado previamente que el juez había desestimado la vulnerabilidad de la inquilina, basándose en un informe de Servicios Sociales.
“"Somos familias luchadoras y necesitamos un alquiler social porque este bloque nos pertenece."
El Ayuntamiento de Manresa se opuso frontalmente al desalojo y lamentó que la propiedad hubiera incrementado el precio de venta en 200.000 euros tras un compromiso inicial. Ahora, el consistorio ha decidido ejercer el derecho de tanteo, abriendo un proceso de negociación para la compra del edificio.




