El ejemplar, de grandes dimensiones, presenta una inclinación peligrosa y grietas en el alcorque, lo que ha obligado a perimetrar la zona para evitar daños a peatones y vehículos. La circulación se ha desviado hacia la carretera de Vic.
Esta actuación se enmarca en un episodio de fuertes vientos que ha llevado al Ayuntamiento de Manresa a cerrar los accesos a parques como el de Sant Ignasi y el de l'Agulla.




