La actuación se centró en el sector comprendido entre los barrios de El Xup y Sol i Aire, a petición de la Asociación de Vecinos y Propietarios del Suanya. Según los residentes, la situación era insostenible, con grupos de hasta cuarenta animales que destrozaban sembrados y muros, además de causar incidentes con mascotas.
“"El jabalí va a la baja desde hace tres años allí donde hay batidas, y se acumula en lugares donde no se puede cazar."
Para realizar el operativo en el Tossal del Degà, que contó con el permiso de la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Manresa, se cortaron varios caminos rurales. Los 28 animales abatidos han sido gestionados por una empresa pública para su consumo tras pasar los controles sanitarios pertinentes.




