La aprobación definitiva por parte del Ayuntamiento de Manresa llega tras la aprobación inicial del pasado mes de septiembre, con los votos a favor del equipo de gobierno (ERC, PSC e Impulsem). Esta nueva propuesta ha superado el periodo de alegaciones sin ser detenida, a diferencia de la primera versión que recibió 75 quejas y fue rechazada.
La nueva ZBE se divide en dos etapas. La primera fase, prevista para 2028, abarcará 0,21 km², concentrados principalmente en el Centro Histórico, dentro de las Murallas, una zona mayoritariamente peatonal. Esta área representa solo el 0,5% de la superficie total de Manresa y afecta a 4.970 personas, una cifra muy inferior a la propuesta inicial de 3,9 km².
La segunda fase se activará a partir de 2030 y se ampliará hacia el centro de la ciudad, incluyendo el sector Paseo y Guimerà, con una superficie de 0,56 km². Esta ampliación es necesaria para cumplir con el Decreto de la Generalitat, que obliga a las ZBE a cubrir al menos el 25% de la superficie residencial. En esta segunda área residen 13.212 personas.
El gobierno municipal ha señalado que la activación de la ZBE antes de 2028 solo se contemplaría en episodios de alta contaminación, un hecho “bastante insólito” en Manresa, ya que los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) se mantienen muy por debajo del umbral legal. La Dirección General de Tráfico (DGT) es la encargada de otorgar los distintivos ambientales (0, Eco, B y C), siendo los vehículos sin etiqueta (más de 25 años para gasolina y 20 para diésel) los que no podrán acceder a la zona. El distintivo ambiental de los vehículos se puede consultar en la web de la DGT.




