Esta situación óptica de montaña es una de las más difíciles de encontrar y requiere condiciones meteorológicas muy concretas y poco habituales. Sergi Cabeza documentó su experiencia durante una salida al macizo del Bages, donde relató que para tener opciones de verlo es necesario salir a la montaña “el peor día posible”, aquel que invita a quedarse en casa.
“"No es un fantasma, pero lo parece"
El Espectro de Brocken aparece cuando el sol está bajo, hay niebla y el observador se encuentra a suficiente altura. Consiste en la proyección de la propia sombra sobre la niebla, que se ve deformada, gigantesca y rodeada de anillos de colores, siendo el resultado de un hecho meteorológico “raro, efímero y fantasmagórico” propio de la alta montaña.
Entre sus consejos para los montañeros, Cabeza recomendó subir hasta la aguja aérea más alta que se pueda visualizar y atravesar la niebla. Una vez en la cima de Montserrat, y con un poco de suerte, se puede observar este efecto además de disfrutar de un espectacular mar de nubes.




