Hija de una familia republicana, la trayectoria de Guiu estuvo marcada por el fin de la Guerra Civil. Tras pasar por el campo de Argelès, en Francia, se estableció en México bajo el amparo de Lázaro Cárdenas. Lo que empezó como una oportunidad para inmigrantes con el director Jaime Salvador terminó en una carrera de más de cincuenta filmes.
Su consagración llegó con Angelitos Negros junto a Pedro Infante. Aunque fue encasillada como femme fatale en películas como Pervertida o Pecadora, la intérprete mantuvo siempre el control de su carrera y su proyección mediática, decidiendo su propio retiro en 1961.
“"La única historia de amor que he tenido en el cine es con el público."
A pesar de su fama en América, su figura es poco conocida en Manresa. El crítico Jordi Bordas señala que incluso diccionarios de cine español la han catalogado erróneamente como extranjera. Guiu falleció en San Diego en 2004, siendo un ejemplo de éxito forjado en el exilio.




