La obra, que llega a las librerías este miércoles, plantea que ante un mundo "que cae a pedazos", la única vía constructiva es la esperanza activa. Torralba (Barcelona, 1967) explora en el ensayo, publicado por Destino, los mecanismos que sostienen el espíritu humano en momentos de incertidumbre, combinando filosofía, literatura y experiencia.
“"La desesperación conduce a la autodestrucción y, en el peor de los casos, al suicidio."
El autor contrapone la esperanza al nihilismo, definiéndola como "una virtud, un hábito, un dinamismo de vida". Esta actitud, aunque más compleja porque "el mal es muy ruidoso y el bien es muy discreto", es la única que permite la transformación de la realidad.
“"Ante la tragedia del mundo, podemos encogernos de hombros y adoptar el papel de espectador, que nunca cambia la realidad."
Para ilustrar el poder de la esperanza colectiva, Torralba cita ejemplos históricos como la lucha por mejorar las condiciones laborales, inspirada por Karl Marx y Engels, o la liberación de la India del imperialismo británico liderada por Mahatma Gandhi. El ensayo también analiza la corriente del desencanto a través de figuras como Franz Kafka y se inspira en obras como El grito de Edvard Munch y La esperanza de Gustav Klimt.




